Este juego de individuales lacados a mano es una de esas piezas que transforman la mesa sin esfuerzo. Cada individual está decorado con una ilustración diferente, inspirada en antiguos grabados de viajes, paisajes exóticos y escenas llenas de encanto.
El acabado lacado aporta brillo, profundidad y una sensación muy especial al tacto, mientras que el borde dorado enmarca cada dibujo como si fuera una pequeña obra de arte. Presentados en una caja, resultan perfectos tanto para regalar como para conservarlos protegidos entre una comida y otra.
Son ideales para una mesa elegante, con un punto viajero y sofisticado. Funcionan muy bien sobre madera, con vajilla blanca, cristalería fina y servilletas de lino lisas, dejando que cada individual sea el protagonista.
Una pieza decorativa y práctica, pensada para quienes disfrutan poniendo una mesa con historia, detalle y personalidad.